MIRADOR DE SAN JUAN
Desde este mirador podemos observar casi en su totalidad el valle de Hermigua. A nuestra derecha se encuentra el barrio de Las Cabezadas. A nuestra izquierda los barrios de Ibo Alfaro, La Vecindad, Callejón de Ordaiz, La Piedra Romana, el Tabaibal, El Palmarejo, La Punta, La Castellana y, cerca del mar, Santa Catalina. Y por encima de estos barrios, la imponente cordillera de Camacho que separa el municipio de Hermigua con el de Agulo. Asimismo, podemos divisar el cauce hasta el mar del Barranco de Monteforte. Enfrente del mirador tenemos las imponentes montañas de Enchereda que separa el municipio de Hermigua con el de San Sebastián de La Gomera. Los diferentes barrios se concentran en lugares alejados de grandes cañadas y en suelos poco aptos para la agricultura, dejando el resto del espacio del valle para las plantaciones agrícolas. El mirador nos ofrece unas espléndidas vistas de las plantaciones de plataneras, de aguacateros y de otros cultivos menores.
Las extraordinarias condiciones naturales y climáticas del valle de Hermigua lo hicieron muy apetecible para las familias más acomodadas de la nueva sociedad gomera, que se aprestaron a introducir el cultivo de la caña de azúcar en sus fértiles suelos a partir de finales del siglo XV para exportar el azúcar, muy apreciado en los mercados europeos de la época. En el siglo XVII sería la vid y la exportación de vinos el elemento dinamizador de la economía local de la localidad.
A finales del siglo XIX se introduce en Hermigua la plantación de plátanos que tendrá como fin su exportación a los mercados europeos. Las buenas condiciones climáticas del valle, unido a la riqueza acuífera del municipio, hizo que a partir de los años cuarenta del pasado siglo las extensiones del cultivo de la platanera se incrementasen notablemente. Hoy en día el cultivo de plataneras está siendo sustituido por el de aguacateros y otros árboles frutales tropicales.
Este mirador natural se encuentra en la pequeña plaza de la ermita de San Juan de La Montañeta. En el año 1948 concluyeron los trabajos de la construcción de esta ermita por parte de los vecinos del barrio de Las Cabezadas cuya festividad se celebra cada año el 24 de junio.